Camino Real del Sellón (GR-102)
El Camino Real del Sellón (GR-102) es una de las grandes travesías históricas del interior de Asturias y uno de los itinerarios más largos vinculados al Parque Natural de Redes. Con unos 45,6 kilómetros de recorrido y alrededor de 13 horas de marcha, enlaza el Puerto de Tarna con Infiesto, capital del concejo de Piloña, atravesando buena parte de la montaña casina y prolongándose después hacia el norte por antiguos caminos históricos.
La ruta parte del Puerto de Tarna, en el límite con León y junto al nacimiento del río Nalón en la Fuente La Nalona. Desde aquí comienza el descenso hacia Asturias, atravesando las praderías de Las Gallinas y adentrándose después en el hayedo de La Tintera, uno de los primeros grandes escenarios forestales del recorrido.
El camino conduce hasta el pueblo de Tarna y continúa hacia la majada y collado de Pareu, desde donde se obtiene una magnífica panorámica sobre la Sierra del Moneu, el Picu Remelende, el bosque Saperu, el Cantu l’Osu, el Tiatordos y el Maciédome.
Desde Pareu, la senda desciende entre hayedos hasta Vega Baxo, para continuar por pista forestal hasta Pendones. A partir de aquí, el GR enlaza sucesivamente con La Foz, Bezanes y Soto de Caso, recorriendo fondos de valle y antiguos caminos de comunicación entre los pueblos.
Uno de los hitos patrimoniales del itinerario es el paso por el llamado Puente Romano, antes de alcanzar Campo de Caso. Desde la capital casina, la ruta prosigue hacia la Collá del Moñu, pasando junto a la antigua Malatería del Moñuy descendiendo hasta el entorno del Molín de Gobezanes.
El camino continúa hacia la Collá d’Arniciu, uno de los pasos históricos de la montaña asturiana, desde donde se contemplan por última vez buena parte de las montañas de Caso. A continuación, el itinerario atraviesa la Majada Llinary alcanza el entorno de El Tozu, ya en la transición hacia el concejo de Piloña.
Desde aquí, el Camino Real prosigue hacia el norte por territorio piloñés hasta alcanzar Infiesto, completando así la travesía histórica entre la divisoria cantábrica y el valle medio del Piloña.
Más allá de su interés senderista, el Camino Real del Sellón es una auténtica ruta histórica. El paso por Tarna formó parte durante siglos del Camino Real de Tarna a Villaviciosa, utilizado por viajeros, arrieros y comerciantes en época medieval y que, según la tradición y algunos estudios históricos, podría apoyarse sobre un trazado anterior de origen romano.
Es, por tanto, una travesía que permite caminar por la historia del territorio mientras se atraviesan algunos de los grandes paisajes del oriente interior de Asturias: hayedos, majadas, collados, aldeas tradicionales y amplias panorámicas sobre la Cordillera Cantábrica.