Mirador de Tanes (496 m)

Mirador de Tanes (496 m)

Un balcón sobre el embalse de Tanes donde el río Nalón, las montañas y los bosques de Redes componen uno de los grandes paisajes del alto valle

A 496 metros de altitud, el Mirador de Tanes permite contemplar uno de los paisajes más característicos del alto valle del Nalón. Desde este punto, el río ensancha sus aguas entre las montañas para formar el embalse de Tanes, creando una amplia lámina de agua rodeada por bosques, laderas y pequeños núcleos rurales. 

Estamos en pleno Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Redes, un territorio donde agua, bosque y montaña forman una unidad inseparable. Frente al mirador, el pequeño pueblo de Tanes se acomoda sobre la ladera mientras, a su alrededor, se levantan algunas de las montañas más reconocibles del entorno.

La panorámica permite identificar el Picu la Xamoca, de 1.282 metros, Les Llombes, La Carba y Los Costones o La Escrita. En el extremo opuesto, las paredes calizas de Peña Zalconera y el Monte Caón estrechan el valle y enmarcan el curso del Nalón. El panel interpretativo instalado en el propio mirador permite reconocer estas cumbres y comprender mejor la estructura del paisaje. 

Aquí, el agua es mucho más que un elemento escénico. El río Nalón nace en las montañas de Caso y, durante su recorrido hacia el centro de Asturias, modela valles, alimenta bosques y ecosistemas y ha condicionado durante siglos la ubicación y forma de vida de las poblaciones asentadas en sus riberas.

El Mirador de Tanes forma parte además de la tercera etapa del GR® 311 Montañas del Nalón, entre Soto de Agues y Campo de Caso, un recorrido de 20,6 kilómetros que se adentra progresivamente en el corazón de Redes. 

Desde este punto resulta especialmente fácil entender cómo el Nalón organiza todo el territorio: abre valles, separa montañas, alimenta los bosques y sirve de hilo conductor a la historia natural y humana del Valle del Nalón.

El Mirador de Tanes es, en definitiva, uno de esos lugares donde detenerse y mirar: aquí, entre montañas, el Nalón comienza realmente a mostrar la dimensión del valle al que da nombre.