Monumento a Pedro Duro
En pleno centro de La Felguera, dentro del Parque Dolores Fernández Duro, se levanta uno de los monumentos más representativos de la memoria industrial de Langreo: el dedicado a Pedro Duro Benito, fundador de la fábrica siderúrgica que transformó profundamente la economía, el paisaje y la sociedad del valle desde mediados del siglo XIX. La historia de aquella factoría se remonta a 1857, cuando Pedro Duro decidió instalar en los terrenos de El Pradón una fábrica para la producción de hierro.
El monumento fue inaugurado el 30 de abril de 1895, nueve años después de la muerte de Pedro Duro. Su singularidad radica también en su origen: fue costeado mediante suscripción por los trabajadores de la fábrica, tal como recuerda la placa de bronce situada en su base, dedicada por los obreros de La Felguera a su fundador.
La obra fue encargada al prestigioso escultor Jerónimo Suñol y Pujol, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Pedro Duro aparece representado de cuerpo entero, elevado sobre una columna de mármol y sosteniendo un documento en una de sus manos. En la base se incorporan ruedas dentadas, chapas remachadas, tubos y perfiles metálicos, referencias directas a los productos fabricados en los talleres de La Felguera. Incluso los tonos rojo, negro y blanco de los mármoles evocan el hierro, el carbón y la caliza, materias primas fundamentales de la siderurgia.
Originalmente estuvo situado dentro del recinto fabril, frente al taller de laminación. El 4 de julio de 1915 fue trasladado al parque donde permanece actualmente, frente a la iglesia de San Pedro, pasando de ser un monumento interno de la fábrica a convertirse en uno de los grandes símbolos urbanos de La Felguera.
El monumento resume como pocos lugares la estrecha relación entre La Felguera y la siderurgia: no solo recuerda a Pedro Duro, sino también a las generaciones de trabajadores que hicieron posible el desarrollo de uno de los principales centros industriales de Asturias.