Lagunas de Turubiellá (586 m)
Minería del carbón / Restauración minera
Las Lagunas de Turubillá forman parte del sistema de Lagos de la Braña l’Río y cuentan una historia geológica muy diferente a la de los lagos glaciares del Alto Nalón. Aquí no fue el hielo quien excavó las cubetas, sino la minería del carbón.
En 1979 comenzó en este entorno la primera gran explotación mecanizada a cielo abierto del Valle del Nalón. Su objetivo era alcanzar capas de carbón próximas a la superficie que no podían explotarse de forma rentable o segura mediante minería subterránea.
Para llegar al mineral fue necesario retirar enormes volúmenes de materiales. Durante aproximadamente una década, la explotación modificó profundamente la topografía y dejó grandes excavaciones o cortas residuales.
Mientras la mina permaneció activa, potentes sistemas de bombeo impedían que el agua inundase las labores. Pero cuando cesó la explotación y se detuvieron las bombas, el nivel freático recuperó progresivamente su posición natural.
Las antiguas excavaciones estaban situadas por debajo de ese nivel. El agua subterránea, unida a la lluvia y a la escorrentía de las laderas, comenzó entonces a ocupar las cubetas hasta formar tres masas permanentes de agua: las lagunas de Turubiellá y el lago de la Braña l’Río.
A partir de aquí comenzó otra transformación. El espacio se convirtió en el primer gran proyecto de restauración ambiental de la Cuenca Carbonífera Central que integró lagos artificiales, acompañado de la reforestación del entorno.
El resultado es uno de los paisajes más interesantes para comprender la transición del Valle del Nalón: una antigua herida minera convertida en humedal y paisaje, donde agua, vegetación y fauna ocupan hoy espacios creados originalmente para extraer carbón.