Embalse de Tanes (493 m)
Dinámica fluvial / Aprovechamiento hídrico
Los embalses de Tanes y Rioseco forman uno de los grandes sistemas de aprovechamiento hídrico del río Nalón. Aunque son infraestructuras creadas por el ser humano, su ubicación y funcionamiento están profundamente condicionados por la geología del valle.
Los vasos de ambos embalses ocupan sectores donde predominan lutitas y areniscas impermeables, rocas relativamente blandas que facilitaron al Nalón la excavación de valles amplios y permiten hoy almacenar grandes volúmenes de agua con escasas pérdidas por infiltración.
Las presas, en cambio, se sitúan estratégicamente en estrechamientos formados por niveles de cuarcitas, mucho más resistentes. Así, la propia estructura geológica del territorio proporcionó tanto el espacio adecuado para acumular agua como los puntos idóneos para cerrar el valle.
Tanes y Rioseco funcionan conjuntamente. Entre ambos se encuentra la central hidroeléctrica reversible de Tanes, una instalación excavada en la roca que permite producir energía y bombear agua desde Rioseco hacia Tanes en determinados momentos.
El sistema cumple tres grandes funciones: abastecimiento de agua potable, generación de energía y regulación del caudal del Nalón frente a las avenidas.
Con el tiempo, estos espacios artificiales han adquirido también un notable valor ecológico y paisajístico. El embalse de Rioseco se ha convertido en punto de observación de aves acuáticas y cuenta con un observatorio ornitológico.