Ruta del Alba (530 m)

Ruta del Alba (530 m)

Un río, un desfiladero y millones de años de historia: la Ruta del Alba permite recorrer prácticamente todas las rocas del Parque Natural de Redes

Dinámica fluvial / Minería de hierro

La conocida Ruta del Alba no es solo uno de los grandes itinerarios naturales del Valle del Nalón: es también un extraordinario recorrido por la historia geológica del Parque Natural de Redes.

El valle permite observar prácticamente todos los principales tipos de roca que afloran en el espacio protegido. La disposición de estas unidades está relacionada con el gran pliegue de Caleao, que repite la secuencia geológica de forma aproximadamente simétrica. 

En los sectores donde predominan materiales relativamente blandos, como lutitas y areniscas, el paisaje se abre y permite el desarrollo de vegas y zonas habitadas. No es casualidad que poblaciones como Soto de Agues, Villamorei, Rioseco o Campiellos se hayan asentado precisamente sobre este tipo de terrenos.

Cuando el río encuentra rocas más resistentes, la escena cambia radicalmente. Las cuarzoarenitas y calizas obligan al Alba a encajarse, excavando espectaculares desfiladeros como la Foz de Peña Llagos y la Foz del Llaímo.

La disposición casi vertical de algunos estratos genera además los numerosos saltos de agua y pozas que caracterizan el recorrido.

Pero la geología de la Ruta del Alba también está ligada a la historia humana. En el entorno de Pandanes se conservan restos de antiguas explotaciones de hierro: bocaminas, escombreras, tolvas y otros elementos que recuerdan cómo los recursos minerales de estas montañas fueron aprovechados durante generaciones.

La Ruta del Alba permite así recorrer un paisaje donde el río muestra las rocas y las rocas explican el paisaje, mientras naturaleza y minería se entrelazan a lo largo del camino.