La Braña
La Braña, en la parroquia de Tuilla, es uno de los mejores ejemplos de poblado minero de montaña del concejo de Langreo. Nacido alrededor de una explotación carbonera iniciada a finales del siglo XIX, conserva todavía la huella de una actividad que transformó profundamente el valle del Candín y la vida de sus habitantes.
La explotación de La Braña estuvo vinculada inicialmente a Unión Hullera y posteriormente a Duro Felguera, desarrollándose entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX. De aquel pasado permanecen elementos patrimoniales de gran interés, como la antigua bocamina de La Braña, cuya portada conserva la fecha de apertura de la explotación (1893), así como los antiguos cuarteles obreros y otras construcciones vinculadas a la actividad minera, como oficinas, fragua, serrería o lampistería, hoy integradas en el propio pueblo.
El conjunto conserva además la memoria de las antiguas comunicaciones mineras, con el ramal ferroviario que conectaba La Braña con el pozo Mosquitera, cuyo trazado forma actualmente parte de la Senda Verde del Trole, incluyendo el túnel construido en 1892 por Unión Hullera.
La historia minera de La Braña continuó durante décadas, hasta que las grandes explotaciones a cielo abierto transformaron el paisaje del entorno. La posterior recuperación ambiental ha generado un nuevo espacio de gran atractivo, con áreas verdes, lagos mineros y rutas que permiten descubrir cómo la naturaleza y la memoria industrial conviven en este rincón de Tuilla.
Hoy La Braña representa uno de los lugares donde mejor se entiende el paisaje cultural del carbón en Langreo: un pequeño pueblo que conserva la escala humana de los antiguos asentamientos mineros y que permite acercarse a la historia cotidiana de quienes trabajaron y vivieron alrededor de la mina.