Fábrica de La Felguera
Aquí comenzó uno de los capítulos fundamentales de la industrialización de Asturias y de España. En 1857, el industrial de origen riojano Pedro Duro Benito (1810-1866) eligió La Felguera para levantar una gran fábrica siderúrgica que transformaría para siempre el paisaje, la economía y la sociedad del Valle del Nalón.
El 21 de mayo de 1857 se redactaron las bases provisionales de la Sociedad Metalúrgica de Langreo y, el 22 de febrero de 1858, se constituyó en Madrid la sociedad Duro y Compañía, dedicada a la fabricación de hierro mediante altos hornos. La factoría creció rápidamente hasta convertirse en el centro siderúrgico más importante de España.
En 1900, Duro y Compañía pasó a convertirse en la Sociedad Metalúrgica Duro-Felguera, S.A. A partir de entonces, su actividad se diversificó por toda la comarca y alcanzó sectores como la fabricación de ladrillos y cerámicas, productos químicos, tubos y tornillería o la producción de energía termoeléctrica.
Duro-Felguera llegó a dominar el mercado siderúrgico nacional junto con Altos Hornos de Vizcaya. Durante la década de 1960, la siderurgia de la empresa se integró en la Unión de Siderúrgicas Asturianas (UNINSA) y posteriormente en ENSIDESA, antecedente de la actual ArcelorMittal. En 1967, sus explotaciones mineras pasaron a formar parte de la empresa pública Hulleras del Norte (HUNOSA).
La actividad de la antigua fábrica finalizó a comienzos de la década de 1980 y, en 1986, buena parte de sus instalaciones fueron derribadas. Sin embargo, se conservaron algunos de sus edificios más representativos, que hoy permiten reconocer la influencia de la arquitectura industrial británica, especialmente en el uso del característico ladrillo visto de tonos rojizos asociado a las ciudades industriales inglesas.
El espacio de la antigua factoría constituye actualmente uno de los conjuntos de patrimonio industrial más importantes del Valle del Nalón. Sus edificios, estructuras y huellas urbanas permiten imaginar la dimensión de aquel complejo que durante más de un siglo convirtió a La Felguera en uno de los grandes centros fabriles del país.
Recorrer la antigua Fábrica de La Felguera es regresar al lugar donde hierro y carbón ayudaron a construir la Asturias contemporánea y donde todavía permanece escrita, entre ladrillos y antiguas naves, la memoria de una ciudad nacida alrededor de la industria.