Llampaces Vertical
La Llampaces Vertical lleva el trail running a su expresión más directa: salir desde el fondo del valle y subir, prácticamente sin descanso, hasta las montañas que dominan Soto de Llorío. Su recorrido actual concentra más de 820 metros de desnivel positivo en apenas 3,68 kilómetros, convirtiéndola en una de las propuestas más intensas del mapa de carreras por montaña del Valle del Nalón.
La salida se sitúa en Soto de Llorío, una pequeña localidad de Laviana que conserva un marcado carácter rural, con hórreos, casas tradicionales, fincas y caminos que enlazan directamente el pueblo con la montaña. Apenas comienza la prueba, las calles estrechas y las primeras rampas hacen que el desnivel se deje sentir inmediatamente.
Tras abandonar las últimas casas, el recorrido enlaza pistas ganaderas, caminos tradicionales y senderos entre fincas y cabañas. Algunos sectores todavía permiten correr; en otros, la pendiente impone una zancada corta y constante. Aquí no existen grandes descansos ni descensos donde recuperar: el perfil mira prácticamente siempre hacia arriba.
La parte más singular comienza cuando el trazado recupera antiguos caminos de acceso a las minas de Llampaces. Son senderos utilizados históricamente por quienes trabajaban en estas montañas y que hoy vuelven a tener vida gracias al deporte y al senderismo. La propia organización define el proyecto como una unión entre memoria minera, cultura de montaña y deporte.
Las minas de Llampaces constituyen además un interesante capítulo del patrimonio industrial de Laviana. En la segunda mitad del siglo XIX fueron explotadas para la extracción de cobre por la sociedad Félix Romero y Cía. Diferentes galerías se distribuían a distintas cotas de la montaña y el mineral descendía mediante un cable aéreo de aproximadamente un kilómetro hasta las instalaciones de tratamiento situadas en Cimalavilla.
La carrera continúa atravesando zonas de bosque antes de salir progresivamente a un terreno mucho más abierto. Prados de fuerte inclinación y laderas cada vez más despejadas permiten mirar atrás y comprobar rápidamente todo el desnivel ganado desde Soto de Llorío.
Los metros finales son también algunos de los más exigentes. La pendiente se endurece mientras el paisaje se abre sobre el valle y la ruta se aproxima a la zona alta de la sierra y al Picu Fueyu, en cotas próximas a los mil metros de altitud. Desde aquí se obtienen amplias vistas sobre Laviana, Sobrescobio y las montañas del Alto Nalón.
Su aparente sencillez es precisamente su gran dificultad: no hay estrategia posible para esconderse del desnivel. Es una subida continua en la que cada metro ganado exige esfuerzo y donde la gestión del ritmo resulta fundamental.
La prueba se ha consolidado además como una referencia del formato vertical en Asturias. Soto de Llorío ha acogido en varias ediciones el Campeonato de Asturias de Carreras Verticales, reuniendo corredores de gran nivel y numerosos aficionados en las laderas y especialmente en las últimas rampas próximas a meta.
Pero más allá de la competición, Llampaces Vertical ofrece una forma excepcional de interpretar este rincón del Valle del Nalón. El recorrido enlaza el pueblo tradicional, los caminos ganaderos, el bosque, las antiguas minas y las zonas altas de la montaña en apenas cuatro kilómetros.
Es, en definitiva, una ruta que cuenta perfectamente la historia de estas laderas: primero fueron recorridas por pastores y mineros; hoy las conquistan corredores.
Una sola dirección, más de 820 metros hacia arriba y toda la historia de Llampaces bajo los pies.