Trail Minero de Langreo

Trail Minero de Langreo

Corre entre bosques y antiguas minas por un paisaje donde la montaña guarda las huellas del carbón

El Trail Minero de Langreo es mucho más que un recorrido para correr por la montaña. Con salida y llegada en la pequeña aldea de La Mudrera, propone aproximadamente 16 kilómetros a través de uno de los paisajes más singulares de las cuencas mineras asturianas: un territorio donde bosques, camperas y caminos rurales conviven con las profundas transformaciones dejadas por más de un siglo de extracción de carbón.

La propia salida permite descubrir el carácter rural de Langreo. La Mudrera conserva la imagen del caserío tradicional asturiano, con casas de corredor, panera, huertos, lavadero y capilla, pero también testimonios de su historia obrera y minera, como la antigua Casa del Pueblo, construida en 1920 y actualmente recuperada como centro social.

Desde aquí, el recorrido se dirige hacia El Ceacal siguiendo el antiguo camino sacramental y enlaza posteriormente con el sendero PR.AS-43 Senda de Tuilla. La ruta comienza a ganar altura mientras se abre ante el corredor el paisaje del valle y alcanza uno de sus primeros puntos panorámicos, el Mirador del Peruano.

A continuación aparece uno de los espacios más interesantes del itinerario: La Braña’l Ríu, antigua explotación minera a cielo abierto. La extracción de carbón transformó profundamente estas montañas durante las últimas décadas del siglo XX y dejó tras su cierre una nueva topografía donde destacan pequeñas lagunas surgidas como consecuencia de la actividad minera. Naturaleza y paisaje industrial se funden aquí hasta resultar difícil separar una historia de la otra.

El trail continúa entre bosques y cordales, pasando por zonas elevadas desde las que se obtienen amplias panorámicas de las montañas de Langreo. El trazado alcanza enclaves como el Mayáu Solís antes de afrontar un pronunciado descenso hacia Baeres d’Arriba.

De nuevo bajo la cubierta del bosque, el corredor llega después al entorno de El Molín del Rozáu, donde se encuentra el antiguo chamizu de El Repichu. Estas pequeñas explotaciones de montaña, abiertas directamente mediante galerías en las laderas, representan una forma de minería anterior a los grandes pozos verticales que acabarían dominando la cuenca hullera.

El recorrido alcanza posteriormente La Braña, otro pequeño asentamiento estrechamente ligado a la extracción de carbón. Aquí existieron antiguas minas de montaña y todavía pueden reconocerse elementos y construcciones relacionados con aquel pasado productivo.

Queda entonces el último esfuerzo: una nueva subida devuelve al corredor hacia La Mudrera, cerrando un circuito exigente y muy variado en el que se alternan pistas, caleyas, senderos forestales, fuertes ascensos y rápidos descensos.

El Trail Minero permite así leer corriendo la historia de un territorio. Las antiguas explotaciones, los caminos por los que se desplazaban trabajadores y mineral, los pueblos mineros y los espacios posteriormente recuperados por la vegetación explican cómo la minería transformó el paisaje y cómo la naturaleza ha vuelto a ocupar muchos de aquellos lugares.

Una ruta de trail running con una personalidad difícil de encontrar en otros territorios: 16 kilómetros para correr por la montaña y, al mismo tiempo, recorrer la memoria minera de Langreo.