Campa La Arquera
A unos 840 metros de altitud, la Campa La Arquera ocupa una posición privilegiada en las montañas de San Martín del Rey Aurelio, sobre un cordal que permite comprender de un solo vistazo la compleja geografía de las Cuencas Mineras. La amplitud del espacio y su situación elevada hacen de este lugar un magnífico balcón para interpretar la relación entre montañas, valles, poblamiento y memoria minera.
Su principal singularidad es la posibilidad de contemplar dos grandes panorámicas opuestas. Hacia una vertiente se abren los valles de María Luisa y Samuño, este último profundamente ligado a la historia de la extracción de carbón; hacia la otra aparece el valle de Santa Bárbara, otro de los grandes paisajes mineros y rurales del territorio. Por este motivo se han habilitado aquí dos miradores diferenciados dentro de la Red de Miradores del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras.
La Campa La Arquera se integra en un sistema de caminos y pistas de montaña que la conectan con otros enclaves del cordal, como La Peñona, L’Abeduriu o el Alto de La Mozqueta, convirtiéndola también en un punto atractivo para senderistas y recorridos de montaña. Diversas rutas locales utilizan este corredor entre las alturas de San Martín del Rey Aurelio y Langreo.
En la propia campa se encuentra además Libre, una gran escultura metálica de un caballo realizada por Karlos Ortiz, que se ha convertido en un nuevo hito visual del lugar y dialoga con el paisaje abierto de las montañas. Su presencia refuerza el carácter de La Arquera como espacio de parada y contemplación.
Campa L'Arquera es, sobre todo, un lugar para entender el territorio desde las alturas: dos vertientes, tres valles y un paisaje en el que naturaleza y minería forman parte de una misma historia.