Foces del Raigosu (554 m)

Foces del Raigosu (554 m)

Un desfiladero salvaje donde el Raigosu atraviesa calizas y cuarzoarenitas, revelando cómo el agua y la estructura geológica modelan la montaña

Dinámica fluvial / Dinámica kárstica

Las Foces del Raigosu forman uno de los paisajes más espectaculares y mejor conservados del concejo de Laviana. Incluidas en el Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras y en la Red Natura 2000, sus paredes rocosas, bosques y cursos de agua esconden además una extraordinaria historia geológica. 

El valle se sitúa en la zona de máxima curvatura —la charnela— de un gran pliegue que afecta a las calizas y cuarzoarenitas. Es el mismo pliegue de Caleao que puede interpretarse en la Ruta del Alba, mostrando la enorme escala de las estructuras geológicas que atraviesan el territorio.

En estas zonas de máxima curvatura, las tensiones fracturan las rocas. Los cursos de agua aprovechan después esas líneas de debilidad para erosionar y abrir sus valles.

Uno de los mejores lugares para observar cómo la geología condiciona el comportamiento del agua se encuentra en Ríu Gallu, donde confluyen el arroyo Gallu y el Raigosu. El primero atraviesa terrenos calizos: el agua puede infiltrarse y desaparecer temporalmente bajo tierra. El Raigosu, en cambio, circula sobre materiales impermeables —cuarzoarenitas y lutitas— y mantiene su caudal en superficie. 

En su recorrido, el río atraviesa las resistentes cuarzoarenitas formando la Foz de Covellago y después corta las calizas de la Sierra de Peña Mea para crear la propia Foz del Raigosu.

El resultado es un paisaje de gran verticalidad en el que agua, roca, fracturas y bosque forman uno de los rincones más agrestes del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras.