Mirador de La Gavilancera (706 m)

Mirador de La Gavilancera (706 m)

El umbral de la montaña: un balcón sobre las sierras de Laviana y las Foces del Raigosu, donde el valle empieza a convertirse en alta montaña

El Mirador de La Gavilancera, situado a 706 metros de altitud, ocupa uno de los puntos paisajísticos más destacados de la segunda etapa del GR® 311 Montañas del Nalón. Aquí, en pleno Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras, el paisaje comienza a cambiar claramente de escala: el fondo habitado del valle queda atrás y la montaña pasa a dominar el horizonte. Este espacio protegido incluye precisamente el valle alto del Raigosu y forma parte de la Red Natura 2000.

Hacia uno de los lados se levanta la Sierra del Crespón, con las siluetas del Picu Cogollu y el Picu Corbellosu. Más allá, las crestas y cordales conducen visualmente hacia Peñas Negras y Peña Mea, ya en el Cordal del Retriñón. Frente al mirador se abre el espectacular entorno de las Foces del Raigosu, uno de los paisajes más abruptos y reconocibles de las montañas de Laviana.

Pero lo que se contempla desde La Gavilancera no es únicamente un paisaje natural. Bosques, pastizales, majadas, colladas y antiguos caminos hablan también de siglos de relación entre las comunidades locales y estas montañas. La actividad ganadera y los desplazamientos tradicionales entre pueblos, zonas de pasto y puertos de montaña han contribuido a modelar este mosaico cultural.

Por estas mismas laderas continúa la Etapa 2 del GR® 311, que después de ascender desde Fombermeya se dirige hacia Colláu Perugues y la Majada Cogollu, para continuar posteriormente hacia Sobrescobio y Soto de Agues. 

La Gavilancera marca así un momento muy especial del recorrido: es el umbral entre el paisaje más humanizado del valle y el gran territorio de montaña del Alto Nalón. Desde aquí, buena parte del horizonte que se contempla anticipa también el paisaje por el que continuará el camino.