Falla de Ventaniella (695 m)
Tectónica / Geomorfología estructural
La Falla de Ventaniella es una de las grandes estructuras tectónicas de la Cordillera Cantábrica y una de las piezas clave para entender la historia geológica del territorio. Su trazado atraviesa la montaña siguiendo una dirección aproximada noroeste-sureste y se prolonga durante decenas de kilómetros.
Su origen se remonta a las últimas fases de la orogenia Varisca, hace unos 300 millones de años. Posteriormente, la falla volvió a reactivarse durante la orogenia Alpina.
El movimiento de los bloques a ambos lados de la fractura trituró intensamente las rocas, creando una franja de materiales más débiles y fácilmente erosionables. Los ríos aprovecharon esa zona de debilidad para encajarse, generando valles sorprendentemente rectilíneos.
Por eso, la falla no solo existe bajo nuestros pies: también puede leerse en el paisaje. La propia geometría del valle que asciende hacia el Puerto de Ventaniella refleja su trazado.
Durante siglos, estas formas del relieve facilitaron además el paso entre Asturias y la Meseta, demostrando cómo una estructura tectónica de millones de años puede terminar influyendo también en los caminos utilizados por las personas.
La Falla de Ventaniella es, en definitiva, una gigantesca cicatriz de la corteza terrestre que continúa explicando la forma actual de estas montañas.