Los canchales de El Campón (897 m)

Los canchales de El Campón (897 m)

Un paisaje de roca fragmentada que conserva la huella de climas más fríos y muestra cómo la montaña sigue transformándose

Periglaciarismo / Dinámica de laderas

Desde el mirador de El Campón, en el concejo de Caso, puede observarse uno de los mejores ejemplos de canchales del Alto Nalón: grandes acumulaciones de fragmentos angulosos de roca situadas al pie de los escarpes de la Sierra del Pedrosu. 

Estas formas se originaron en épocas más frías, cuando los ciclos de hielo y deshielo actuaban repetidamente sobre las grietas de las rocas. El agua penetraba en ellas, se congelaba, aumentaba de volumen y terminaba fragmentando la roca. Los bloques caían por gravedad y se iban acumulando en la base de las paredes rocosas.

En un canchal activo, los fragmentos suelen organizarse según su tamaño, mientras que en los depósitos más antiguos la dinámica se reduce y comienza la colonización vegetal.

En El Campón, además, el carácter calcáreo de las rocas favorece la cementación progresiva de los fragmentos mediante carbonato cálcico, acelerando la estabilización del depósito. La vegetación especializada que coloniza estos ambientes aporta además un notable valor ecológico.

Los canchales permiten leer así una doble historia: la de un clima pasado mucho más frío y la de un paisaje que hoy continúa evolucionando lentamente hacia nuevas formas de estabilidad.