La metamorfosis del Nalón – De río natural a río industrial (235 m)
Minería del carbón / Dinámica fluvial / Riesgos naturales
El carbón no solo transformó las montañas del Valle del Nalón. También cambió profundamente el propio río. Con el crecimiento de la minería y la industrialización aumentó enormemente la necesidad de terrenos llanos para construir fábricas, ferrocarriles, carreteras, instalaciones mineras y nuevos barrios. Y en un valle estrecho como este, buena parte de ese espacio estaba ocupado precisamente por las vegas y llanuras de inundación del Nalón.
Para ganar terreno al río se elevaron muchas de estas superficies mediante rellenos, incluidos grandes volúmenes de estériles mineros, y el cauce fue progresivamente canalizado y confinado en un trazado más rígido y rectilíneo.
La transformación tuvo consecuencias sobre la dinámica fluvial. En condiciones naturales, durante una gran avenida el río puede desbordarse sobre sus vegas, repartir el agua y reducir progresivamente la energía de la crecida.
Cuando esas llanuras desaparecen o quedan ocupadas, el agua dispone de menos espacio. El flujo se concentra, aumenta su velocidad y también su capacidad erosiva. La impermeabilización de los terrenos urbanos intensifica todavía más el problema.
Esta transformación alcanza especial intensidad en San Martín del Rey Aurelio y Langreo, donde la industrialización y el crecimiento urbano ocuparon buena parte de las antiguas vegas.
La historia del Nalón es así también la historia de la relación entre sociedad y río: primero aprovechamos sus márgenes, después intentamos dominar sus crecidas y hoy comprendemos cada vez mejor la necesidad de devolver espacio a los ríos y recuperar su funcionamiento natural.
El Nalón que vimos nacer como un pequeño venero en Tarna llega aquí convertido en un río profundamente transformado por la misma sociedad industrial que nació gracias al carbón formado millones de años antes.
Localización del panel interpretativo: entorno del Museo de la Minería y la Industria (MUMI)