Chalets de la Calle Conde Sizzo
La calle Conde Sizzo conserva uno de los conjuntos residenciales más interesantes para comprender la relación entre industria, arquitectura y vida cotidiana en la La Felguera de finales del siglo XIX y primera mitad del XX.
Entre sus edificios se encuentran antiguas viviendas vinculadas a la Compañía de Asturias, construidas en 1894, el singular chalet proyectado por Enrique Rodríguez Bustelo en 1917 y cuatro chalets unifamiliares —ocho viviendas pareadas— levantados en 1943 como residencia para ingenieros de Duro Felguera.
Estos últimos fueron diseñados por los arquitectos Francisco y Federico Somolinos, autores también durante aquellos años de la ampliación del Barrio Urquijo y de otras obras destacadas de la arquitectura asturiana del siglo XX. El conjunto refleja una tipología residencial vinculada a los cuadros técnicos y profesionales de la gran empresa siderúrgica, diferenciada de los barrios destinados a la población obrera.
Especial interés presenta el chalet realizado por Enrique Rodríguez Bustelo, arquitecto municipal de Langreo entre 1915 y 1917 y responsable también del primer proyecto del barrio obrero Marqués de Urquijo. Su arquitectura destaca por los juegos de frontones y dinteles que rompen la continuidad de los aleros y por la combinación de diferentes tonos y texturas en los muros, rasgos que recuerdan modelos residenciales centroeuropeos.
El nombre de la calle recuerda a Arnaldo de Sizzo, Conde de Sizzo-Noris, ingeniero e industrial italiano que llegó a Asturias hacia 1888 para participar en diversos proyectos ferroviarios. En 1894 fundó en La Felguera, junto a Wenceslao Fernández, la Compañía de Asturias, conocida popularmente como los Talleres del Conde, empresa que en 1902 fue absorbida por Duro Felguera.
Los chalets de Conde Sizzo muestran una faceta menos visible del patrimonio industrial: la arquitectura residencial de quienes dirigían y desarrollaban técnicamente una industria que transformó por completo La Felguera y el Valle del Nalón.