Iglesia de Santa María La Real de Oviñana
En La Polina, poco antes de llegar a Villamoréi, las ruinas de Santa María la Real de Oviñana evocan uno de los capítulos más importantes de la historia de Sobrescobio. La iglesia fue fundada a comienzos del siglo XV y reconstruida en 1561 bajo la dirección de Fernando de Posada.
El templo comenzó a utilizar el título de «Real» en 1719. Entre 1729 y 1732, el escultor Francisco de Rivera realizó su retablo mayor y, en 1868, se incorporaron la capilla de los Mártires y la espadaña. Su evolución arquitectónica reflejaba así varios siglos de devoción y de transformaciones de la comunidad.
La iglesia fue derruida durante la Revolución de Octubre de 1934 y de aquel edificio monumental únicamente permanecen algunos restos. Junto a ella se encontraba la antigua casa consistorial, hoy también desaparecida, desde la que se gobernó el concejo cuando La Polina era la capital de Sobrescobio, condición que mantuvo hasta 1929.
El silencio de estas ruinas permite imaginar el lugar cuando concentraba la vida religiosa y administrativa del territorio. Más que los vestigios de un templo, Santa María la Real conserva la memoria del antiguo corazón de Sobrescobio.