Iglesia de San Pedro
Junto al Parque Dolores Fernández Duro, en pleno corazón de La Felguera, se levanta la Iglesia de San Pedro, un edificio cuya historia refleja de manera singular la transformación de esta antigua población rural en uno de los principales centros siderúrgicos de Asturias. En este mismo lugar existía ya en 1604 una pequeña ermita dedicada a Santa Eulalia de Mérida, entonces patrona de la parroquia de Turiellos, antiguo nombre de La Felguera.
La llegada de la siderurgia a mediados del siglo XIX provocó un extraordinario crecimiento demográfico y aquella pequeña ermita resultó insuficiente. En la década de 1880 fue sustituida por una iglesia de mayores dimensiones, caracterizada por sus dos elevadas torres. Aquel templo sufrió un grave incendio durante la Revolución de Octubre de 1934 y posteriormente fue destruido durante la Guerra Civil.
La reconstrucción comenzó en 1940 y fue encargada al arquitecto Francisco de Zubillaga, contando con la aportación económica de Duro Felguera. El nuevo edificio, inaugurado oficialmente en 1954, recuperó parte de la piedra del templo anterior y adoptó un monumental lenguaje neorrománico, aunque incorporando también elementos inspirados en el prerrománico asturiano.
Su fachada principal destaca por una gran portada abocinada con numerosas arquivoltas, columnas, contrafuertes y un amplio rosetón. En uno de sus laterales se alza la torre campanario, mientras que las galerías porticadas y el uso decorativo del ladrillo rojo establecen un interesante diálogo con la arquitectura industrial de La Felguera. El interior presenta planta basilical de tres naves, grandes arcadas y una elevada nave central iluminada por rosetones y vidrieras.
Especial interés posee la Capilla de Santa Eulalia, que mantiene la memoria de la antigua patrona de la parroquia. Sus pinturas, diseñadas por Magín Berenguer, están inspiradas en el arte prerrománico asturiano. El templo conserva además numerosas tallas, un gran órgano y obras pictóricas, entre ellas una Nuestra Señora del Rosario atribuida a Juan de Roelas, del siglo XVII.
La elección definitiva de San Pedro como titular del templo estuvo relacionada con las fiestas que La Felguera celebraba en su honor desde 1908 y, al mismo tiempo, constituía un homenaje a Pedro Duro, fundador de la fábrica siderúrgica. Frente a la iglesia se encuentra precisamente el monumento dedicado al empresario, reforzando la estrecha relación entre este espacio urbano, la siderurgia y la historia contemporánea de la localidad.
San Pedro de La Felguera es así mucho más que una iglesia: su arquitectura y su historia permiten leer la profunda transformación de una pequeña aldea asturiana en una villa industrial construida alrededor de la fábrica, el trabajo y una nueva identidad urbana.