Iglesia de San Nicolás de Villoria
La Iglesia de San Nicolás de Villoria es uno de los edificios religiosos más destacados de Laviana. Su origen se sitúa probablemente en el siglo XII, dentro del románico asturiano, y tradicionalmente se ha relacionado con la cercana casa de Quirós, uno de los linajes históricos más importantes del valle.
El templo fue profundamente transformado durante los siglos XVI y XVII, por lo que de la construcción románica original se conserva principalmente la portada situada a los pies. Esta presenta arco de medio punto, dos arquivoltas apoyadas sobre columnas y capiteles con decoración vegetal, además de motivos de ajedrezado y zigzag característicos del lenguaje románico.
La fachada incorpora también dos portadas laterales de carácter clasicista, probablemente del siglo XVI, cobijadas bajo un atrio de columnas toscanas. El interior se organiza en tres naves, con cabecera cuadrada, y conserva un tramo de bóveda estrellada y elementos procedentes de distintas fases constructivas.
Entre sus bienes artísticos sobresale un retablo barroco de comienzos del siglo XVIII, relacionado estilísticamente con la obra del escultor Antonio Borja, que incluye un destacado relieve del Ecce Homo.
La iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en 1995, reconocimiento que subraya su importancia dentro del patrimonio histórico de Laviana. Además, su emplazamiento se relaciona con antiguos caminos que atravesaban Villoria desde el Puerto de Tarna, y hoy constituye también uno de los puntos de referencia de la Senda de La Aldea Perdida.
San Nicolás de Villoria resume varios siglos de historia en un mismo edificio: del románico medieval a las reformas renacentistas y barrocas, en uno de los conjuntos patrimoniales más valiosos del Alto Nalón.