Escuela de Artes y Oficios La Salle

Escuela de Artes y Oficios La Salle

Un edificio pionero de la educación obrera en Langreo, impulsado por Duro-Felguera para formar a los hijos de sus trabajadores

La historia de las Escuelas de La Salle de Langreo está estrechamente ligada al desarrollo industrial de La Felguera y a la política social y educativa de la empresa Duro-Felguera.

Su origen se remonta a 1902, cuando Buenaventura Junquera, gerente de la compañía, promovió la creación de un colegio gratuito destinado a los hijos de los obreros. La primera sede fue sustituida en 1903 por el edificio actual, que entonces contaba únicamente con una planta. La inauguración tuvo incluso una visita excepcional: la del rey Alfonso XIII.

La función educativa del centro se amplió en 1917, cuando el director general de la fábrica, Domingo García Regueral, impulsó aquí una Escuela de Artes y Oficios. Para albergar las nuevas enseñanzas se añadió una segunda planta al edificio: la inferior quedó destinada a educación primaria y la superior a la formación profesional.

La arquitectura del inmueble responde a las nuevas concepciones pedagógicas de comienzos del siglo XX. La abundancia de grandes ventanales próximos entre sí permitía mejorar la iluminación y ventilación de las aulas, dos aspectos considerados esenciales para crear espacios educativos más saludables. En el interior destaca especialmente una monumental escalera de dos tramos realizada en granito y hierro.

Por sus valores históricos y arquitectónicos, el edificio forma parte del Inventario del Patrimonio Cultural del Principado de Asturias. Su presencia recuerda además que la industrialización no transformó únicamente fábricas y paisajes: también impulsó nuevos equipamientos educativos y sistemas de formación vinculados a las necesidades de una sociedad obrera en pleno crecimiento.

A pocos metros, en dirección a la antigua fábrica, se encuentra la Plaza de la Fundición, cuyo nombre recuerda otro capítulo de aquel paisaje industrial. Antes de 1927 estuvieron allí los Talleres Tejerina, posteriormente Talleres Vega Hermanos y, tras la Guerra Civil, Fundiciones Felguerinas, empresas nacidas al abrigo de la gran siderurgia local y cuyas instalaciones desaparecieron en 1998.

Las Escuelas de La Salle permiten descubrir así otra cara de La Felguera industrial: la de la educación, la formación profesional y la vida cotidiana de las generaciones que crecieron alrededor de la fábrica.